07 marzo 2006

En letras negras, mayúsculas y gastadas se lee: LA MILAGROSA GOLETA DE QUEULE...

Hoy mientras revisaba un ejemplar del diario "El Correo de Valdivia" en la oficina de archivos ubicada en el 2 pisos de la Municipal de la ciudad, leyendo, leyendo llegue a la segunda página del diario con fecha 6 de junio de 1960, allí a mano izquierda un reportaje "medio esperanzador"sobre una goleta que ha permanecido en la memoria oral de los valdivianos, con sus respectivas variantes.
La que me contaron a mi resulto ser muy distinta a lo que se señala este diario. Averigué y encontre otra en la internet, mas resumida pero similar. Aqui las dos versiones para ser rigurosos.

LA MILAGROSA: El testimonio

José Manuel Benavente, de 23 años y patrón de la goleta «La Milagrosa» zarpó el 22 de Mayo desde la Caleta de Queule rumbo a la Bahía de Corral. «Cuando comenzó el terremoto sentí que la embarcación comenzó a vibrar, al tiempo que el mar comenzaba a levantar su nivel, arrastrándonos hacia los roqueríos... una ola negra y viscosa se abalanzó sobre nosotros... mojados y golpeados nos levantamos y comenzamos a luchar por no zozobrar en los siguientes cuatro días. Cuando amainó me di cuenta que estábamos fuera de ruta y luego divisamos dos botes. Al abordarlos encontramos seis niños semi-inconscientes (no habían bebido ni comido en 96 horas).

"Cuando reaccionaron nos contaron que eran de Corral, por lo que no me quedó otra que pasar a dejarlos a su puerto. Allí nos recibieron como héroes, pero me enteré que Queule había desaparecido con toda su gente, entre ellas toda mi familia. Zarpé y cuando llegué vi que Queule ya no existía, pero en Temuco vine a saber que todos mis parientes estaban vivos y mi padre hacía tres días que buscaba mi cadáver en las playas y roqueríos. Me fuí de nuevo a Queule y allí lo encontré....»(in www.conama.cl/certificacion/

La fuente escrita:

La Milagrosa Goleta de Queule lucho “bravamente con el mar” salvo a 6 corraleños que se creía tragados por el mar

Este relato parece arrancado de La odisea, pero los personajes son chilenos y su escena se desarrollo en estas golpeadas y abruptas costas de la zona.

Zarpa “LA MILAGROSA”

El 22 de mayo, la goleta “La Milagrosa”, al mando de su patrón, José Manuel Benavente, rudo mocetón queulino de 32 años se hizo a la mar para ir hasta el pequeño puerto de San Pedro, ubicado al sur de Corral, en busca de una partida de tejuela de alerce. Junto a la milagrosa zarpo otra goleta, con su tripulación para efectuar ese mismo viaje y traer tejuelas desde dicho punto.

Ese día la caleta dormía después de un día festivo, y nadie más salió a guapearle al mar, por cuanto era día de descanso y reposo. Galleaba “la Milagrosa” sobre las olas del pacifico y se mantenía en conserva su compañera de viaje, cuando los pescadores notaron algo rara en el mar: las olas cesaron de repente de golpear los flancos de la nave y las aguas, quietas en forma inusitada empezaron a vibrara contra el casco transmitiendo el efecto de una batidora gigantesca.

¡Está temblando en la tierra! Fue el grito que se escapo de los labios de Benavente; pero antes de que pudieran adoptar cualquier otra medida, observaron que el agua empezaba a bajar ostensiblemente, de nivel, como recogiéndose en su seno y arrastrando a alta mar a la frágil goleta. En ese momento la otra embarcación se perdió de vista y el patrón y sus tripulantes lucharon por mantener en condiciones su barca que oscilaba peligrosamente.

Bruscamente se detuvo la vibración y el mar empezó a levantar lentamente su nivel arrastrando ahora a la frágil goleta hacia los roquerios de la costa. Finalmente una ola enorme viscosa y negra se abatió sobre la barca y se prolongó hasta la tierra firme.

LUCHA CON EL MAR

Luego de esta primera ola, se formaron sucesivas marejadas cada vez mas grandes y “La Milagrosa” fue arrastrada, mientras su tripulación luchaba con tesón para no zozobrar. Cuatro interminables días lucho la frágil goleta contra los elementos desencadenados; finalmente al amainar la furia de las aguas, al cuarto día, Benavente se dio cuenta que estaba muy al sur de su punto.

RESCATE PROVIDENCIAL

En alta mar, frente a Corral observaron los tripulantes de La Milagrosa, dos bultos sobre el Océano al parecer leños o restos de embarcación, por lo que el patrón Benavente, que aun buscaba a sus compañeros de pericias, hizo funcionar el motor de la goleta y se dirigió a verificar el hallazgo. Cual no seria la sorpresa de los pe4scadores cuando encontraron que estos restos no era tales; se trataba de dos botes de fondo plano de lo que se utilizaban para navegar en el rió Valdivia, tripulado cada uno por tres jóvenes, cuyas edades oscilaban entre los 14 y los17 años. Los seis náufragos estaban extenuados y semiinconscientes debido a los cuatro días de sed y hambre y a las peripecias pasadas en el mar.

Los niños fueron pasados a bordo de la goleta y los botes puestos a remolque. Allí contaron su historia, cuando pudieron hablar. Ellos paseaban en bote por la bahía de Corral, fueron sorprendidos por la violenta marejada y arrojados mar, donde no sabían como, sus débiles esquifes no se habían hundido.

A CORRAL

Como los muchachos era de Corral el patrón de la goleta ordenó poner proa a dicho puerto, al cual llegaron al atardecer. Cuado atracaron al destruido muelle, lleno de despojos, un grupo de mujeres estrujaron entre sus brazos a los jóvenes rescatados del mar y Benavente se vio súbitamente envuelto en un remolino de brazos femeninos y un grupo humano que lo saludaba como héroes.

Se trataba de las seis desesperadas madres que ya creían perdidos a sus hijos y esperaban durante cuatro mortales días que el mar le devolviera sus despojos para darles cristiana sepultura.

José Manuel, dice que el recibía estas expresiones de gratitud, como un sonámbulo, su corazón estaba puesto en los suyos que habían quedado en Queule y en sus compañeros de viaje, de los cuales ignoraba su destino. Desde el muelle de corra logro finalmente observar que el casco de la goleta de sus compañeros de aventura, estaba enquistado en los cerros y luego supo que ellos estaban a salvo y era él a quien se daba por muerto.

EL REGRESO A QUEULE

Al sexto día de su salida de la caleta queulina Benavente emprendió el regreso a si hogar. Venia con la muerte en el alma. Se sabía que la caleta había sido destruida totalmente y se hablaba de 300 muertos. Ellos –los Benaventes- son 9 hermanos, todos de dedicados al mar y su padre aun vive, como un viejo patriarca, ya retirado de la pesca, pero oteando el mar cada día desde su casa, ubicada en los cerros del poblado. Además cuando pensaba en su mujer y en sus pequeños hijos, la angustia le apretaba el corazón.

Al décimo día, es decir el viernes 3, llego finalmente a Temuco y supo donde estaban los albergues de los sobrevivientes de Queule, llegando presuroso hasta la escuela que los cobija para saber de los suyos. Allí se encontró con su esposa, vestida de riguroso luto, y que estaba inscrita como “viuda de Benavente”en el registro de albergados.

Su alegría fue indescriptible. Por su mujer supo que sus hijos, sus hermanos y su padre estaban todos a salvo; pero que todos vestían luto por él. El viejo Benavente día tras día, acompañado de algunos de sus hijos recorría incesantemente los requeríos en espera de que el mar devolviera los restos de su hijo. Por eso no estaba el resto de la familia en Temuco, esperaban el rescate de su cuerpo para iniciar una vida y salir de la pesadilla horrible de esos diez días.

El curtido patrón de “la milagrosa” inicio el regreso por tierra a Queule para llevar personalmente la grata nueva a su padre.

El viejo levantara su vista del mar y su rugoso rostro se enternecerá cuando vea al hijo perdido que llega a sus brazos, no solo luego de salvar su vida, si no de haber salvado a seis jóvenes vidas condenadas ya irremediablemente a perecer.

La goleta milagrosa” no hay duda que hizo honor a su nombre.

06 marzo 2006

Trabajos de la tierra: Entre wancos, mantas y chawais resguardando nuestro patrimonio

Durante el años 2005 la Direccion de la Escuela Taller de Panguipulli, gestiono y se adjudico un fondo economico proveniente del Gobierno Vasco para invertir en un proyecto de carácter cultural. Con esta ayuda y otras, se logro concretar una idea que rondaba la mente de algunas buenas personas residentes de la ciudad de Panguipulli. Ciudadan@s preucupad@s por el resguardo de su patrimonio cultural local aportaron para hacer realidad la remodelacion de la abandonada bodega de ferrocarriles para iniciar con ello, el principio del "museo mercado": Un espacio para el encuentro entre una comunidad viva y su patrimonio cultural tangible e intangible.
Museo Mercado (ex bodega ferrocarriles), frente terminal de buses Panguipulli
Bajo esta idea y las reflexiones entorno a la función de los museos, se fue diseñando, investigando, compartiendo y finalmente montando una exposición sobre trabajos realizados por personas perteneciente a la cultura mapuche, desde la vision de las propias comunidades mapuches asentadas en la precordillera de Panguipulli.
Esta exposicion denominada Kuzaw ta Mapu, trabajos de la tierra, esta disponible para todo publico desde enero a marzo del 2006, y durante este periodo quienes visiten la exposicion podran ver objetos, relatos, fotografias de los "artesanos" en greda, plata, madera y telar.
Inauguracion Proyecto Museo Mercado 21 diciembre 2005
Aqui algunas imágenes para los que no podran verla...
Unidad: Nuestra Cerámica Unidad: Nuestros Telares

01 marzo 2006

Plaza de la Republica : Lugar de interés...

La Plaza de la República se emplazo en su ubicación actual allá por el siglo XVIII. Fue construida con el nombre de Plaza Mayor. Desde aquella época ha sufrido varios cambios y remodelaciones.

En 1559 fue destruida durante uno de los tantos alzamientos mapuche contra los españoles, luego de ellos estos últimos la dejaron abandonada durante por 46 años. Cambió de nombre cuando las fuerzas patriotas comandadas por Lord Thomas Cochrane llegaron a Valdivia y la designaron "De la República".

La forma actual fue diseñada luego del terremoto de 1837, este diseño incluyo la conservación de dos corridas de tilos que, sin embargo, fueron cortadas en la década de los '50. El terremoto de 1960 también hizo lo suyo por lo que se volvió a trabajar en su diseño.

Pero en el año 1996, las autoridades de la comuna invirtieron $200 millones, en una remodelación completa, que dio como resultado la actual plaza. Decisión gatillada por los altos costos que involucraba su mantención.

La renovación incluyo el cambio de baldosas de época y luminaria, la desaparición de las corridas de tilos, y el cambio de lugar de algunos monumentos históricos para facilitar los actos cívicos.

La actual plaza ubicada entre las calles O'Higgins, Letelier, Camilo Henríquez y Maipú, no solo es un punto de referencia, allí se congregan “múltiples personajes” con sus respectivas historias, motivaciones y preocupaciones. Muchas de ellas pasan desapercibidas cuando se circula por allí como transeúnte, pero cuando se transforma uno en el “personaje” esta en la obligación de contarlo.

Lado B: Puros Elogios

Debido a que me negué a regalar una cría gatuna, en su momento, en la actualidad cuento con una gata calico con sus respectivas crías de dos meses de edad. Por ello este sábado, el pelao, mis sobrinas y yo tomamos todos los gatos y nos fuimos con ellos a la Plaza de la Republica de la ciudad para regalarlos.

No estábamos solos, por ello fuimos. Desde hace un par de años todos los sábados sin lluvia se reúnen en un lado de la plaza, miembros de la asociación amigos de los animales quienes se instalan allí con diversos animales que han recogido de la calle para entregárselos a quienes deseen una mascota. Ahora, esta acción solidaria se ha vuelto parte del paisaje,tal como los lustrabotas, vendedores ambulantes, cantantes, artesanos y una que otra concentración ciudadana.

Casi dos horas, esperamos a que una buena persona de decidera por una de nuestras crías, pero solo recibimos elogios, por lo que el sábado que viene ya sabemos donde estaremos a eso de las once de la mañana y así sucesivamente hasta que se haga efectiva “una adopción”.

05 febrero 2006

Febrero y los preparativos de la celebración de la virgen de la Candelaria

Por estos días se realizo La fiesta de la Candelaria. La prensa local la cubrió como un evento más de la paleta de actividades veraniegas de la ciudad. Pero para las familias que viven en Punucapa esta práctica religiosa es toda una “cultura”. En este contexto los recuerdos de la Señora Cerlinda Vera tienen sentido y razón.

Doña Chelita comienza diciendo que en Punucapa, los carabineros se familiarizan muy pronto con la gente, que la gente por allá, además de poca, todos tienen un caballo, que no son descuidados de su persona y andan vestidos como si fuera siempre domingo y que entre sus preocupaciones es ponerse con alguna “cosita” para la fiesta.

La fiesta a la que se refiere es la “fiesta de la Candelaria”. Celebración que se realiza cada mes de febrero en Punucapa, localidad ribereña de la ciudad de Valdivia.

“ Recuerdo que cuando niña, salía con mi prima el día de la celebración, íbamos a ver los adornos que los vecinos colocaban en sus cercos y patios. Empezando por el muelle hasta la última casa, se construían ramadas con delicadeza y buen gusto.

Por esos días aparecía don Oto con su orquesta compuesta por guitarras, bombos y platillos. Desde la costa “se dejaban caer para la novena” los Ñanco de los Pellines y los Alba de Curiñanco, todos ellos al compás de la música saludaban, guardaban y encargaban sus caballos a los dueños de las quintas llenas de manzanas . Caminar por las calles esos días era entretenido, nos gustaba observaban bailar a los “grandes”, mientras escuchábamos la música.

Para la novena, la iglesia como nunca se llenaba hasta afuera, así es que cada cual debía de llegar con sus respectivos banquitos y sillas, por si las escaleras estuviera ya ocupadas. Todo con tal de escuchar al padre Ivo y al coro compuestos por algunas señoras del pueblo, quienes con su actuación atraían a poco más de 200 familias durante nueve noches seguidas”.

Punucapa salio del anonimato de la mano de la virgen de la Candelaria. Un cierto día unos gringos amigos del matrimonio Roland de Punucapa, llegaron de España y con ellos una imagen de la virgen. Los gringos regalaron a Punucapa la imagen, lo primero que se hizo fue instalarla en la casa de don Elias Lorca, allí comenzó a ser visitada y a recibir regalos.

Luego se construyo la iglesia para poner a la virgen. Pablo Mans dono el recinto donde la misma gente construyo la iglesia hace 126 años. Colocaron dos grandes campanas para que el sonido fuese escuchando por todo el sector.

Pero, un desastre damnifico a la Candelaria. Faltaban dos días para la Fiesta, todos estaban en una romería-una procesión nocturna para las familias del sector-, y un jinete a caballo paso cerca de la iglesia y la vio en llamas, al verla rápidamente procedió apagar "a ramazos” el fuego, la virgen resulto con quemaduras leves, debido a un incendio originado por un vela que un niño habría dejado muy cerca del altar.

En 1960 la virgen fue perjudicada por segunda vez: el terremoto de ese año trizo la cara de la virgen, permaneciendo así hasta el año siguiente que fue mandada a Valdivia para su restauración.

La fiesta religiosa comienza el 1 de febrero con una novena, el día 2 es para la procesión que se realiza pasado el medio día, esta finaliza con la interpretación del himno nacional y el de la virgen, seguido de pañuelos blancos que son floreados por los asistentes, como forma de despedida.

Para terminar, doña Chelita como le gusta que la llamen, nos cuenta que antes cuando vivía en Punucapa se celebraba, también, Las Purísima y se festejaba a San Sebastián, pero a la única que se saca a pasear fuera del recinto de la iglesia es a la Virgen de la Candelaria.
Relato basado en una entrevista realizada en 1999

* Punucapa, viejo poblado ribereño del Río Cruces, alberga a un puñado de habitantes en un disperso caserío de una sola calle, que desaparece en el muelle. *Cerlinda Vera, 60 años. Hoy domiciliada en la ciudad Valdivia.

13 noviembre 2005

Carlos Millan y el Cristo de Caguach

"El Nazareno no fue inventado por el vaticano. El Nazareno, no era más que una estatua traída por Hilario Martínez desde el Perú, cuando llegó a la isla. En estos siglos la gente ha construido -el “Dios de Caguach”-, como antes lo llamaban. La gente ha humanizado al Nazareno, le ha dado el sentido, la fuerza y la expresión con que hoy convoca a multitudes.

"El Cristo de Caguach es la memoria histórica y afectiva de un pueblo; el lazo entre generaciones y entre geografías dispersas".

Es el Dios que simboliza al hombre en el tiempo. Pero también es el Dios de los cristianos; la mirada para llegar a él. Es el Dios asimilado por los chilotes, e integrado a los dioses que vienen en sus memorias milenarias, desde muy lejos... desde el comienzo de los siglos". (Renato Cardenas. Archivo de Chiloé)

Esta historia, su devoción, el compromiso y su espíritu, fue el que se respiro hoy en la Plaza de arma de la ciudad de Valdivia, en un acto convocado por la familia de Carlos Millán Cárdenas un estudiante de origen chilote, que hoy cumple 40 días desaparecido, sin que haya pistas sobre su paradero.

Sus padres, primos y amigos quisieron impregnar en este acto su compromiso por la vida, llamando a cuidarnos y protegernos entre todos, en una cinta morada que colgaron en sus ropas. La cinta representaba la principal peregrinación de la isla de Chiloé y la Patagonia Sur Austral: La fiesta de Caguach, la imagen del Nazareno y su manto morado.

25 octubre 2005

Valdivia la ciudad de los ríos…en los dias posteriores a l terremoto de 1960

Niños escapando de las aguas que inundaron las poblaciones ubicadas a orillas de rio Calle Calle.
Valdivia ciudad ubicada en la Décima Región de Los Lagos, denominada la ciudad de los ríos, de gran riqueza turística y también de grandes olvidos...Para muestra un botón: Extracto Diario el Correo de Valdivia, edicion 2 de junio de 1960.
OCHO CAMPAMENTOS DE “RUCAS” Y DE CARPAS ALBERGARAN A LOS EVACUADOS

Ya hay construidas 2500 casuchas en diferentes puntos de la ciudad

Dos mil quinientas rucas” de un total de cinco mil se encuentran construidas en diferentes partes de la ciudad por la corporación de la vivienda

Estas habitaciones de emergencias, en las cuales se instalaran a los moradores de las parte baja de Valdivia, cuyas casas están siendo evacuadas, tienen 3.60 metros de largo y 3.00 mts de ancho y se encuentran instaladas una de otra a 0.80 cm, atravesadas por calles de 2.50 a 3 mts de ancho. Su construcción es de madera y el techo es de material plástico llamado polietileno.

Todas estas construcciones están en marcha y se espera que afines de la presente semana sean terminadas para proceder a la instalación de familias evacuadas.

Familias damnificadas del sector Las Animas viviendo a la interperie.